Tus hormonas y la fuerza

En este y en venideros artículos voy a tratar el tema de las hormonas, incluidas las sintéticas y su efecto en el organismo. Hablaré sobre su función y las principales con respecto al deporte. Navegaremos por aguas turbulentas con el tema del dopaje y la administración de los esteroides anabolizantes androgénicos sintéticos.

Será un viaje repartido en tres entradas que espero que te sirvan para ampliar conocimientos y puntos de vista. ¡Empezamos!

 

UN POCO SOBRE LAS HORMONAS

Las hormonas son como una especie de mensaje químico que es recibido por la célula para modificar su comportamiento con el fin de realizar una tarea determinada. A diferencia del sistema nervioso, que es otra vía de coordinación y dirección, el mensaje hormonal puede llegar a más regiones, pero su efecto no es tan rápido y además se mantiene durante más tiempo (no obstante, hay veces que ambos sistemas se solapan).

Entre los efectos que provocan las hormonas podemos destacar: movilización de defensas corporales frente a estresores; mantenimiento de electrolitos, agua y nutrientes en sangre; regulación del metabolismo celular; la reproducción; el equilibrio energético; el desarrollo y crecimiento. Este último fundamental, pues es de nuestro interés con respecto a la mejora de fuerza. Como ves, trabajo no les falta a las pobres hormonas.

Nuestro cuerpo las produce de manera natural mediante el sistema endocrino. Son secretadas por glándulas endocrinas y algunas otras células. Para su liberación son estimuladas por una señal nerviosa o química, que puede venir de otra hormona. El fin último del sistema endocrino es mantener las funciones fisiológicas dentro de los rangos seguros, regulando y coordinando.

El Templo de la Fuerza - Tus hormonas y la fuerza - Sistema endocrino
Imagen 1 – Glándulas endocrinas más importantes. (Fuente: Wikipedia).

Para mantener dicho equilibrio se producen interacciones entre un sinfín de células. Míralo como si se tratara de una gran fábrica, donde todo marcha gracias a un sistema muy complejo de gestiones donde la información entre los diferentes trabajadores (las células) es enviada en paquetes (hormonas) desde las oficinas de mensajería (sistema endocrino). Este último a su vez recibe paquetes de información de todos lugares para organizar todo como es debido.

El Templo de la Fuerza - Tus hormonas y la fuerza - Funciones del sistema endocrino
Imagen 2 – Algunas de las funciones del sistema endocrino. (Fuente: Elaine N. Marieb, 2008, 9ª. edición. Anatomía y Fisiología Humana . Madrid, Pearson Educación S. A. Imagen extraída de pág. 334).

A la hora de desplazarse la hormona puede ser liberada dentro de la misma célula (autocrina), hacerlo en una próxima de distinto tipo sin necesidad de circulación (paracrina), o liberarse en sangre para interactuar con los tejidos diana (endocrina). Cuando se libera en sangre algunas hormonas necesitan ir unidas a una proteína transportadora con el fin de incrementar su solubilidad en la sangre y estar más protegidas. Este blindaje extra sirve además para establecer una especie de reserva móvil de hormonas. Digamos que esta proteína transportadora es el cartero de nuestro mensaje, ayuda a evitar la degradación de la hormona, extendiendo su vida media.

El Templo de la Fuerza - Tus hormonas y la fuerza - Células autocrinas, endocrinas y paracrinas.
Imagen 3 – Representación del funcionamiento de las células autocrinas, paracrinas y endocrinas, en orden de arriba abajo. (Fuente: Gerard J. Tortora, Bryan Derrickson, 2006, 13ª. edición. Principios de Anatomía y Fisiología . México D.F., Editorial Médica Panamericana S. A. Imagen extraída de pág. 683).

El fin último de la hormona es actuar sobre el ADN del núcleo celular para entregar allí su mensaje. Para ello primero debe encontrar el tejido con el que es compatible. A esto se le conoce como la teoría de la llave y cerradura, donde la llave es la hormona y la cerradura el receptor perteneciente a la célula (es un tipo de proteína). Hay cerraduras que aceptan varias llaves. Esta situación se llama reactividad cruzada, y el efecto sobre el receptor es diferente con cada hormona.

El Templo de la Fuerza - Tus hormonas y la fuerza - Teoría de la llave y la cerradura
Imagen 4 – Representación de los diferentes tipos de receptores celulares y sus posibles hormonas compatibles. (Fuente: Thomas R. Baechle, Roger W. Earle (2007), 2ª. edición. Principios del Entrenamiento de la Fuerza y del Acondicionamiento Físico. Madrid: Ed Médica Panamericana. Imagen extraída de pág. 96).

En términos de estructura molecular, hay dos categorías principales de hormonas que serán de nuestro interés en el músculo: esteroideas y polipeptídicas (y también peptídicas).

Las últimas suponen el grueso de las hormonas y como su propio nombre indica están formadas por aminoácidos (unidades elementales de los péptidos). Son hidrosolubles, lo que facilita su transporte en la circulación, pero no son liposolubles, lo que hace que no puedan atravesar la capa exterior de la célula, la membrana citoplasmática. Por ello el receptor (o “cerradura”) para este tipo de hormonas se encuentra sobre dicha membrana o embebida en la misma. Una vez se produce la interacción se necesita de un segundo mensajero, llamado por el receptor hormonal, que transmita la información al núcleo celular.

Las esteroideas, las que son de nuestro interés en este artículo y venideros, en cambio sí son liposolubles (derivan del colesterol). Esto les permite atravesar ellas solas la membrana celular, para ya una vez dentro unirse al receptor formando un complejo hormona-receptor antes de alcanzar el ADN celular.

 

EL MÚSCULO COMO TEJIDO DIANA DE LAS INTERACCIONES HORMONALES

En código portado por la hormona, como mencionamos más arriba, se envía como respuesta a un estímulo. En el caso del entrenamiento puede ser, por ejemplo, una tensión mecánica en la célula muscular al levantar un peso. La idea es, en el caso que nos ocupa, que la fibra (o lo que es lo mismo, la célula muscular) sea capaz de adaptare a la exigencia. A esto se le conoce como el Síndrome de Adaptación General de Selye, que no es más que las etapas por las que puede pasar un organismo ante un estresor: fase de alarma, resistencia y agotamiento. Te suenan, ¿verdad?

El Templo de la Fuerza - Tus hormonas y la fuerza - Síndrome de Adaptación General de Selye
Imagen 5 – Fase de alarma: se recibe el estímulo nuevo o de mayor intensidad. En esta etapa la célula debe adaptarse. En términos deportivos es cuando aparecen las agujetas y un descenso del rendimiento. Fase de resistencia: se produce la adaptación, con lo que soporta mejor el estrés, mejora el rendimiento. La capacidad para mantener esta mejora depende de muchos factores. Fase de agotamiento: se produce una pérdida de capacidad de adaptación y rendimiento. Puede deberse a un estímulo excesivo en tiempo y/ magnitud o por otras causas. (Fuente: Wikipedia).

Cuando se produce una alteración en el tejido muscular debido al ejercicio se producen una serie de concatenaciones químicas. Sube la concentración de hormonas en sangre, así como la sensibilidad de los tejidos diana. Esto facilita la interacción con los receptores facilitando así la respuesta ante el efecto del ejercicio.

Según las complejas interacciones que se produzcan pueden predominar los procesos de síntesis proteica (anabolismo de proteínas mediante aminoácidos) o de degradación proteica (catabolismo muscular, ruptura de proteínas a aminoácidos). A nosotros nos interesa que tomen el mando los primeros, que son los constructores del músculo, aunque siempre estarán presentes ambos.

El equilibrar la balanza hacia un lado u otro vendrá dado por el peso de determinados elementos: tipo de entrenamiento, nivel del deportista, sexo, edad, genética, potencial de adaptación, alimentación, descaso, factores psicológicos… Todo esto y mucho más propiciará un entorno donde prevalezca lo anabólico (favorable) o catabólico (desfavorable) en el músculo. La célula por lo tanto trata de adaptarse al estrés, pero para ello debemos darle tiempo y medios para gestionar las tareas encomendadas por la hormona.

El Templo de la Fuerza - Tus hormonas y la fuerza - Tabla hormonas principales en el ejercicio
Tabla 1 – Esquema sobre las hormonas de mayor impacto en el desarrollo muscular.

En la tabla superior únicamente se encuentran una pequeña porción de las hormonas relacionadas con las instrucciones del músculo. Por simplicidad, se han elegido las consideradas más relevantes y que más relación guardan con la fuerza e hipertrofia. Y dentro de ellas destacamos la testosterona, que de todas es la que más marca la diferencia.

 

Hormona de crecimiento humano (hGH) y factores de crecimiento similares a la insulina (IGF)

La función principal de la hGH es la de promover la síntesis y secreción de hormonas proteicas llamadas factores de crecimiento similares a la insulina (IGF). La secreción de IGF por lo tanto se debe a una previa interacción de la hGH con los tejidos dina de esta, entre ellos el hígado, músculo esquelético, cartílago, huesos y otros.

Las funciones que desempeñan los IGF son múltiples, que en términos deportivos podemos destacar:

  • Promueven el crecimiento celular por medio de la captación de aminoácidos y la aceleración de síntesis de proteínas. Con tal motivo también disminuyen la degradación proteica. En la niñez y adolescencia tienen un rol muy importante, hacer que nuestro cuerpo crezca. Ya de adultos su efecto se limita más bien a la reparación de tejidos y a mantener la masa muscular y los huesos.
  • Aumento en el consumo de ácidos grasos para obtener ATP (unidad básica de energía para la célula). A su vez las IGF y hGH influyen sobre la captación de glucosa, reduciendo su uso para la obtención del ATP. Es decir, promueve el uso de la grasa como sistema de obtención de energía.

Un desequilibrio en la hGH produce efectos visuales importantes sobre las proporciones o dimensiones corporales.

El Templo de la Fuerza - Tus hormonas y la fuerza - Alteraciones en la secreción de Hormona de Crecimiento
Imagen 6 – A la izquierda un caso de enanismo por deficiencia de hormona de crecimiento. La actriz Lavinia Warren (novia en la foto) apenas medía 81cm. A la derecha un caso contrario con un exceso de secreción de hormona de crecimiento. Robert Wadlow llegó a alcanzar los 2,72m y pesar 220kg. (Fuente: Wikipedia).

El regulador fundamental para la liberación de hGH es la glucosa en sangre. Si esta baja (hipoglucemia) se libera la hormona para que esta a su vez estimule la secreción de IGF, lo que provoca una aceleración en la degradación del glucógeno hepático a glucosa, haciendo que esta ingrese en la sangre más rápido para alcanzar los niveles normales. Si sucede el fenómeno contrario, niveles elevados de glucosa en sangre (hiperglucemia) se inhibe la secreción de hGH y por ende de IGF.

Una disminución de los ácidos grasos o el aumento de aminoácidos en la sangre también disparan la liberación de la hormona de crecimiento, así como un sueño profundo. En términos relativos al ejercicio, una intensidad elevada con poco descanso entre series provoca la liberación de cortisol, con lo que en respuesta a este se libera la hGH. La regulación a la baja o al alza dependerá de muchos factores, pero quédate con la idea general.

Su uso farmacológico está inicialmente pensado para niños que no pueden producirla de manera natural, y así poder alcanzar una estatura normal. En adultos que también presentan un déficit el efecto es diferente, pues en lugar de ganar estatura se pierde grasa corporal y se gana densidad ósea y masa muscular. Los efectos de la administración son diferentes según la edad.

El tratamiento con hGH es caro y tiene efectos secundarios no deseados como retención de líquidos, dolores articulares y musculares, azúcar elevado en sangre, ginecomastia (crecimiento de los pechos en hombres), hipertensión, crecimiento del corazón e incluso cáncer de colon. Cuanto mayor sea el desconocimiento sobre su uso mayor riesgo de padecer estos problemas.

 

Cortisol

Dentro del grupo de los glucocorticoides, el cortisol es el más relevante en términos deportivos y el más abundante. Secretado en la corteza suprarrenal en respuesta a una disminución, principalmente, del cortisol en sangre. El estrés físico o emocional también influyen en su liberación.

Algunos de los efectos del cortisol sobre el organismo:

  • Aumento de la tasa de degradación de proteínas con el fin de aumentar la liberación de aminoácidos al torrente sanguíneo. Estos se pueden emplear de nuevo para la síntesis de proteínas o para la producción de ATP.
  • Interactuando con el hígado las células hepáticas pueden convertir ciertos aminoácidos en glucosa para obtener ATP de una manera rápida ante un episodio de estrés, como el ejercicio, el ayuno, el miedo, una infección, enfermedad, etc. Los glucocorticoides también estimulan la lipólisis (degradación de triglicéridos a ácidos grasos). Los ácidos grasos son liberados a torrente sanguíneo.

En términos deportivos los efectos anabólicos de la testosterona o de la hGH suelen prevalecer sobre los efectos catabólicos del cortisol. Es normal que justo al terminar un entrenamiento los niveles de cortisol se eleven, el problema sería si esto se volviese crónico, pues sería un posible síntoma de sobreentrenamiento. Variaciones en el protocolo (ejercicios, tiempo de recuperación, volumen de trabajo, etc.) pueden ayudar a mitigar este inconveniente.

 

Testosterona

La testosterona forma parte del grupo de esteroides anabólicos androgénicos (EAA). “Esteroide” y “anabólico” ya sabes qué significan. El término “androgénico” está referido a los efectos que la hormona produce, que principalmente son los de desarrollar los caracteres masculinos. En este grupo encontramos, entre otras, las hormonas: androsterona, dihidrotestosterona y por supuesto, la testosterona, que es el principal andrógeno.

Presente también en las mujeres, aunque en cantidades muy inferiores (del orden de más de 15-20 menos), sirve como precursor del estradiol, un estrógeno, amén de más funciones. Es secretada en ambos sexos en ínfima cantidad en la corteza suprarrenal y en hombres en un valor mucho más alto en los testículos. En los ovarios de las mujeres en cantidades muy pequeñas, incluso menores que en la corteza suprarrenal.

Los principales efectos de los andrógenos son:

  • Desarrollo prenatal: antes del nacimiento la testosterona estimula el patrón de desarrollo masculino y el descenso de los testículos. La dihidrotestosterona el desarrollo externo de los genitales.
  • Desarrollo de los caracteres sexuales masculinos: en la pubertad, testosterona y dihidrotestosterona, promueven los caracteres sexuales secundarios en los hombres (crecimiento muscular y esqueleto, vello facial y pectoral, crecimiento de la laringe, etc.) y el crecimiento de los órganos sexuales masculinos
  • Desarrollo de la función sexual: incluye el comportamiento sexual masculino y la espermatogénesis, así como la libido en hombres y mujeres.

Desde su asilamiento a principios del siglo XX, el uso de los esteroides anabolizantes androgénicos sintéticos se ha extendido en el deporte profesional y fuera de él.

Los efectos pretendidos son los derivados de su potencial anabólico: mejora de la composición corporal, aumento de la fuerza, mayor recuperación y en general un incremento sustancial en el rendimiento deportivo. No obstante, los riesgos de su consumo son elevados, entre ellos:  efectos adversos a nivel cardiovascular, psicológico, hepático y reproductivo entre otros muchos.

Fuera del marco de la fisiología estas sustancias sintéticas modificadas de la testosterona se conocen simplemente como esteroides anabolizantes androgénicos (EAA), omitiendo la coletilla de sintéticos. Los efectos androgénicos (características sexuales masculinas) y anabólicos (aumento de la formación de tejidos) son indisolubles, con lo que ambos se darán simultáneamente, aunque en su modificación se trata de minimizar el factor androgénico.

De momento quédate con la idea que la testosterona tiene un papel fundamental en el desarrollo de la fuerza, de ahí el interés de sintetizarla en laboratorio para incrementar el rendimiento de los deportistas.

 

EL CIERRE

En un próximo artículo atacaré el tema del dopaje en el deporte, y en particular en el powerlifting. En un tercer artículo profundizaré sin tapujos sobre los esteroides anabolizantes (EAA) sintéticos. La cosa se pondrá interesante, no te los pierdas.

¡Un saludo!

 


Referencias:

Elaine N. Marieb, 2008, 9ª. edición. Anatomía y Fisiología Humana . Madrid, Pearson Educación S. A.

Gerard J. Tortora, Bryan Derrickson, 2006, 13ª. edición. Principios de Anatomía y Fisiología . México D.F., Editorial Médica Panamericana S. A.

Hernández Fernández S., 2016. Efectos secundarios derivados del consumo de esteroides anabólicos en el deportista (revisión bibliográfica). Trabajo fin de Grado, Escuela de Enfermería de Palencia.

Thomas R. Baechle, Roger W. Earle (2007), 2ª. edición. Principios del Entrenamiento de la Fuerza y del Acondicionamiento Físico. Madrid: Ed Médica Panamericana.


Imagen de portada: Testosterone caproate molecule spacefill. (Fuente: Wikipedia).

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