Los cimientos del Templo

Antes de nada… bienvenidos al Templo!!!

Mi nombre es Álvaro y soy un entusiasta de la fuerza, pero esto no siempre fue así, así que como dijo alguien una vez, empecemos por la mitad.

Como a muchos otros en la adolescencia me vi obnubilado por la necesidad de mejorar mi físico. Los motivos, los más banales del mundo, pero principalmente ganar seguridad en uno mismo. No era el mejor objetivo del mundo, pero más que suficiente como para empezar a devorar la escasa información que proveía un Internet todavía en pañales.

Visto que dos mancuernas en mi habitación no me podrían aportar más que unos brazos para polos estrechos decidí apuntarme a un gimnasio de barrio. Inicialmente entrenaba solo, pero ya con más conocimientos y más material los progresos fueron llegando poco a poco.

Tuve la oportunidad de entrenar con gente experimentada de la que aprendí mucho y que supieron apretarme un poco las tuercas. Gracias a esto pasé de un programa de fuerza insostenible que solo me aportaba lesiones a entrenamientos más sostenibles para mi nivel.

Con la red de redes mucho más madura y con la expansión de contenidos pude abordar el tema del entrenamiento de fuerza de un modo más universal. Siempre con espíritu crítico empecé a experimentar con lo todo lo que rodeaba al entrenamiento, dejándome conducir por los resultados más que por las palabras.

Sobre mí - El Templo de la Fuerza- Peso Muerto

Con todo fue hora de cambio de aires para seguir una nueva filosofía. Dos compañeros del gimnasio, ahora grandes amigos, y yo decidimos comprar material y entrenar en un garaje que dispuso uno de ellos. Podría decirse que ahí se empezaron a forjar los cimientos del Templo de la Fuerza.

A día de hoy en ese pequeño reducto se forjan las nuevas ideas y se ponen a prueba las establecidas. Este templo virtual tratará de ser un reflejo de lo que allí sucede, así como un filtro de toda información que rodea al entrenamiento de la fuerza.